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viernes, 1 de julio de 2016

Reseña: Cosas que escribí mientras
se me enfriaba el café (Isaac Pachón)

 Libro


Título: Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café
Autor: Isaac Pachón
Editorial: Gráficas Rey
Saga: No
ISBN: 978-84-606-6184-9
Nº Páginas:  195
Año de publicación: 2015
IMM: No


Sinopsis 

Cuando busco la inspiración, pido o me preparo un café (siempre con leche), cojo mi bolígrafo de tinta azul o coloco mis manos sobre el teclado, según esté en alguna cafetería agradable o en el silencioso despacho de mi casa, y empiezo a escribir. Y escribo cosas, cosas que pasan, que son verdad, cosas que imagino, que ni suceden ni sucederán, cosas que te harán sonreír o llorar, cosas en las que seguirás pensando durante un tiempo o cosas que olvidarás justo al pasar de página. Y doy un pequeño sorbo a mi taza de café, todavía caliente. Historias en las que la vida, con todos sus aspectos, buenos o malos, es la gran protagonista. Relatos de amores no confesados, de zapatos mágicos, de ancianos entrañables, de ilusionistas desilusionados, de sorprendentes infidelidades, de contagios cotidianos, de idas y venidas entre el cielo y el infierno, de locuras en pijama, de inquietantes herbolarios… y degusto de nuevo el café, ya más templado. Me pierdo entre sus escenarios; los concurridos mercados de Marrakech, las estrechas y húmedas calles venecianas, un auténtico café de Nueva York, un hospital parisino, y cómo no, algún que otro rincón de mi querida Barcelona. Y cuando termino de pasear, de husmear, de soñar por sus callejuelas, encontrando el fin a estas historias, siempre sucede lo mismo y, la verdad, es un fastidio porque cuando echo mano a la taza, sin haber sido consciente, se me ha enfriado el café.

Mi opinión

¿Soléis leer libros de relatos? Yo no. No lo hago porque este tipo de literatura tiende a resultarme decepcionante, con una historia demasiado escueta, sin pies ni cabeza, que parece quedarse a medio. Por eso prefiero las novelas largas, con su introducción, su nudo y su desenlace, y no los relatos cortos.

Pues bien, me tengo que comer mis palabras.

Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café ha descolocado esa imagen que tenía en mi cabeza. Se trata de una serie de relatos cortos (relacionados de alguna manera con este maravilloso líquido revitalizante) que engloba personajes de lo más variopintos como protagonistas.

Con esta novela es necesario dejar tu mente volar. Te transporta. Hace que lo imposible parezca real. Y lo más importante; cada relato tiene un final que es como saltar por un precipicio. Hace que el corazón te dé un vuelvo y te quedes con cara de tonto. Sí, sí, cara de bobo total.

Me ha encantado. Qué maravilla de historias, qué forma de narrar, qué desenlaces inesperados. Qué obra de arte. Tenéis que haceros con un ejemplar, pero ya, corred, porque si no lo hacéis estáis dejando pasar a un autor que es ALUCINANTE. Sí, tengo que decirlo en mayúsculas. Anonadada me encuentro con esta joya literaria.


El semáforo literario

Lo mejor de este libro: Relatos cortos, sí, con lo cual se leen rápido y no aburren. Pero no por ello tiene menos calidad o menos contenido. Es alucinante. 

Algo interesante: Isaac Pachón ganó el Premio de Relatos Revista Entropía con su historia Bellini, que se encuentra dentro de la novela.

Lo peor de este libro: No he encontrado ningún punto especialmente negativo a resaltar.

Puntuación final


"Bestial. No pensé que se pudiera impactar tanto de forma tan breve."


Con la colaboración de Isaac Pachón

¿Y tú? ¿Has leído esta novela? ¿Te gustaría leerla?